¿Existe Dios? ¿Hacia donde se dirige nuestro camino? ¿Existe Dios? ¿Hacia donde se dirige nuestro camino?

Introducción con símbolos cósmicos.

El plan eterno de Dios explicado brevementeEl plan eterno de Dios explicado brevemente

Un pasaje en la vida eterna: de animal a hombre.

Cosechamos como sembramos: La iniciación en la oscuridad.Cosechamos como sembramos: La iniciación en la oscuridad

Reencarnación y destino: quien mata será matado.

El hombre acabado a imagen de DiosEl hombre acabado a imagen de Dios

Ofrece la otra mejilla: El principio del perdón.

symbol_21s.jpgLa eterna vinculación cósmica, orgánica entre Dios y el hijo de Dios I
– Símbolo 21
 

 

 

El sentido y la función de la oración

Visto cósmicamente, el principio de la oración ya comienza en el reino animal. El grito de angustia del animal en el momento de la muerte es un grito en busca de ayuda. Hay ayudantes espirituales y, con ello, una función automática así también tiene sentido. También hubo ayudantes espirituales que oyeron la oración de Jesús en la cruz: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen».

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Entre estos enormes extremos no hay diferencias fundamentales. El símbolo a la derecha representa el universo, es decir, Dios. En este organismo, todos los seres vivos están en el centro, conectados eterna y orgánicamente con Dios.

El círculo blanco del centro simboliza nuestro yo eterno, X1.

Alrededor del yo vemos la energía madre, o facultad eterna de creación, indicada con el color violeta, X2.

Fuera de la zona de color violeta se ve el cuerpo total, creado, del hijo de Dios, X3.

Las tiras alargadas de colores en dirección hacia el hijo de Dios simbolizan el organismo físico de Dios (la parte creada del universo) con el que el hijo de Dios interactúa. Las puntas de las tiras de colores que apuntan hacia fuera representan la parte eterna de las energías básicas del universo. Afuera, de color violeta, está simbolizada la facultad creadora, eterna del universo (energía madre) y luego, más externamente, el disco blanco que simboliza el yo de Dios.

Todos los seres vivos son, así, eternos y están inseparablemente vinculados a Dios o universo. Las figuras de la parte superior izquierda simbolizan los distintos estadios evolutivos de la relación con Dios:

La primera figura ilustra el estado del hombre primitivo, con el culto a una multitud de dioses y sacrificios sangrientos.
La siguiente figura simboliza el monoteísmo, es decir, la adoración a un solo Dios de las religiones humanas basadas en la fe.
La tercera figura ilustra el estado ateo. Dios ha sido totalmente eliminado de lo que el  individuo se puede imaginar. Hay, por ejemplo hombres que no pueden creer que un infierno eternamente en llamas espere a quienes no quieren ser bautizados, confirmados o que nacen fuera del matrimonio. No pueden creer que un Dios lleno de amor y todopoderoso  exija que su hijo inocente deba ser crucificado como un cordero ofrecido en sacrificio para que seres culpables sean salvados.
La cuarta figura simboliza el diálogo plenamente consciente del hombre acabado con Dios.

 

symbol_21sdetail.jpgParte del símbolo 21

 

 

 

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Los pequeños triángulos de color naranja, abajo a la izquierda, representan hombres que reciben inspiración y ayuda de seres espirituales de la parte del medio, con los triángulos amarillos. La parte superior de esta zona simboliza la Providencia, es decir, los seres que constituyen la conciencia primaria de Dios, cuya conciencia está totalmente en contacto con la conciencia de Dios.

La parte del medio simboliza personas desencarnadas que, entre dos vidas terrenas, pueden actuar como ángeles de la guarda. La persona 1, que se muestra en la parte de abajo con los triángulos de color naranja, le pide algo al n.º 2, pero no recibe ninguna ayuda, ya que la persona en cuestión no puede o no quiere ayudar. Luego vemos al n.º 1 (triángulo de color naranja) dirigirse a Dios. Todas las oraciones, incluso el más mínimo suspiro, son registradas por Dios a través de los ángeles de la guarda (triángulo amarillo), como aquí, donde el ser n.º 3 es inspirado a ayudar al n.º 1. Esto sucede a menudo, sin que ninguna de las personas de la parte de abajo, es decir, las encarnadas físicamente sean conscientes de lo que sucede. Las oraciones deben, sin embargo, ser dirigidas directamente a Dios. La oración del Padre Nuestro es una oración absolutamente perfecta, cósmicamente consciente.

A continuación vemos otra variación de oración respondida, mediante lo cual personas intelectuales, por ejemplo, artistas y científicos, frecuentemente, sin que ellos mismos comprendan lo que sucede, pueden recibir inspiración.

En la figura siguiente vemos la relación mediumística con seres espirituales, lo cual, sin embargo, puede ser arriesgado para personas no iniciadas. Sin el conocimiento de la protección correcta hay el riesgo de posesión. A veces, las relaciones mediumísticas con el mundo espiritual pueden ser, sin embargo, muy provechosas.

La última figura de la parte de abajo ilustra la conexión totalmente consciente con la Providencia de los iniciados cósmicos. No están en absoluto solos en su misión aquí, en el planeta físico. Ver el siguiente símbolo.

La función de la oración experimenta, como todas las otras funciones mentales, una evolución gradual. La oración automática y no consciente del animal era un grito de ayuda ante la capitulación en el encuentro con una fuerza física más poderosa. La oración consciente de Jesús concernía a los verdugos y perseguidores que lo crucificaron. Cristo estaba en contacto directo con Dios por medio de la oración.

En la oración altruista, consciente se esconden altas fuerzas psíquicas, magia blanca. Es por esto que  en la oración perfecta siempre se incluye la oración «No se haga mi voluntad, sino la tuya».


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