La falta de conciencia cósmica
– Símbolo 5
No conocerse a sí mismo
Mientras el ateo no cuenta con ningún Dios y cree que la vida es idéntica al cuerpo físico, el hombre religioso tiene la esperanza de una existencia que continúa después de la muerte. Ambos son igual de creyentes. Lo único que saben con certeza es que el cuerpo físico es perecedero. Lo que, en cambio, no saben es que, visto cósmicamente, el organismo físico sólo es un instrumento del yo inmaterial, eterno.

De acuerdo con la iniciación cósmica, vivimos alternativamente en un mundo físico y un mundo espiritual. Tras cada transición del mundo físico al espiritual, seres cercanos y amados, que han pasado antes que nosotros al paraíso, que durante un período se convierte en nuestra residencia hasta que de nuevo nos reencarnemos en un organismo físico nuevo, nos dan la bienvenida.
El nacimiento al mundo espiritual será experimentado por los hombres del futuro como una fiesta de felicidad y alegría. La palabra muerte será un concepto del pasado, propio de museo.
El signo de interrogación del símbolo ilustra la total ignorancia de los actuales hombres terrenos con respecto a su verdadera naturaleza y origen, situación de vida y futuro. La zona multicolor simboliza las distintas energías básicas o de la conciencia, de las que se tiene un incipiente conocimiento, pero de cuya organización, sujeta a leyes, todavía no se sabe nada. Ver el símbolo 6.
El círculo de color naranja muestra el cuerpo físico temporal. La cruz simboliza el yo eterno y su alta estructura cósmica y funciones. La cruz es el símbolo de la luz, del amor universal y la vida eterna.
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